lunes, 19 de diciembre de 2011

Convertir Debilidad en Oportunidad

Hace tres días, corriendo por una vereda recién descubierta del Reciento Ferial de Cáceres, pisé una piedra y me torcí el tobillo. Me pasa a menudo, pero esta vez no fue como otras. Me hice daño de verdad; el tobillo empezó a hincharse de inmediato, y el dolor no me dejaba correr.Estaba a unos 3 kilómetros de casa y no quedaba otra que andar, y deprisa, antes de que la cosa se enfriase y comenzara el verdadero dolor.

Al principio me invadió el desánimo; venía de pasar un mes en el que por unos mareos no había entrenado ni mucho menos como tocaba; sólo llevaba dos semanas en las que empezaba a coger el ritmo, y ahora me pasaba esto. Maldecía la mala suerte, me preguntaba porqué me había dado por probar esa vereda nueva... en fin, me lamentaba por algo que no tenía solución ya.

Pero según pasaron los minutos, mientras andaba, comencé a cambiar el chip. Recordé la Matriz DAFO (Debilidades-Amenazas-Fortalezas-Oportunidades), una materia que se estudia en los contenidos relacionados con la creación de empresas, y que sirve para el diagnóstico de una empresa o una idea, aunque puede adaptarse a casi cualquier aspecto de la vida. Y aunque no es así como funciona exactamente dicha matriz, hice una adaptación en mi cabeza y comencé a pensar una y otra vez: " convertir Debilidad en Oportunidad convertir debilidad en oportunidad debilidad en oportunidad debilidad en oportunidad".



En el caso deportivo, me refería a aprovechar el parón que temía iba a ser obligado ( de unas tres semanas parece que va a ser) para potenciar partes que por falta de tiempo y de ganas no hago: principalmente temas de dieta y de hacer abdominales y tal. De momento lo voy consiguiendo.

Según pasan los días, y como la situación actual hace que pase bastante tiempo sentado, y por ende, pensando, creo que esta frase "convertir debilidad en oportunidad" puede aplicarse a la vida en conjunto: personal, académica, laboral...

El hecho que produce que adquiramos esa "debilidad", que nos impide hacer lo que antes hacíamos, puede ser un momento de cambio. Un punto para tener presente qué no estábamos haciendo antes por diversos motivos, y comenzar ahora a hacerlo. Cosas que a lo mejor siempre nos hemos dicho que debemos empezar, pero que por falta de voluntad no hemos llevado a cabo. Ahora, esa debilidad que nos acontece, nos da la "oportunidad" de retomar esas cosas que teníamos pendientes y trabajar sobre ellas. Esas "espinas clavadas" que tenemos ahí, y para las que siempre buscamos excusas (más o menos válidas).

Ahora es el momento de sacar esas espinas, y cuando la debilidad desaparezca, es posible que seamos mejores, más completos, más preparados. Supongo que es una forma de ver "lo que no te mata te hace más fuerte", y creo que es la mejor forma de encajar, aguantar y superar los palos, más o menos importantes, que la vida nos da.

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